
¡Alexis lo hizo! Llegó el proyecto más anhelado por Loncoche: nuestra calle techada de casi $933 millones
Después de cinco años de gestiones, la Municipalidad de Loncoche anunció la licitación de su emblemática calle techada, con un presupuesto disponible de $933.134.000. El proyecto promete fortalecer el comercio y los espacios públicos, pero también reabre el debate sobre las prioridades comunales. Mientras tanto, en Lanco ya funciona una infraestructura techada para actividades comunitarias que costó $147 millones. ¿Podría Loncoche aprovechar mejor sus espacios para apoyar a los emprendedores?
¡Alexis lo hizo! La esperada calle techada vuelve a ser protagonista
¡Ahora sí! La Municipalidad de Loncoche anunció este viernes 30 de octubre la apertura de la licitación pública para construir la tan anhelada calle techada, uno de los proyectos emblemáticos de la administración del alcalde Alexis Pineda Ruiz.
Y no estamos hablando de cualquier iniciativa. Se trata de una obra que contempla un presupuesto disponible de $933.134.000, una cifra cercana a los mil millones de pesos, destinada a transformar parte de calle Manuel Bulnes en un espacio cubierto para actividades comerciales, culturales y comunitarias.
Después de cinco años desde que comenzó a impulsarse, el proyecto que ha ocupado un lugar destacado en las comunicaciones municipales entra en una nueva etapa. La licitación, identificada con el código 3199-18-LR26, permanecerá abierta hasta el próximo 3 de diciembre. Su financiamiento se identifica como FNDR y municipal.
Y cómo no destacar el anuncio. Porque si algo ha demostrado la administración comunal es su perseverancia para sacar adelante esta iniciativa, presentada durante años como una de sus grandes apuestas de desarrollo urbano.
Ahora bien, que una obra sea especialmente anhelada por una administración no necesariamente significa que ocupe el mismo lugar entre las prioridades de todos los habitantes de Loncoche.
De los $400 millones a los $933 millones: una inversión que merece explicaciones
La calle techada tiene una historia que Loncoche Informado ya había abordado.
El 25 de febrero de 2026, nuestro medio publicó la nota «Calle Techada obtiene RS y reabre debate sobre prioridades y modelo de desarrollo en Loncoche», tras conocerse que la iniciativa obtuvo la Recomendación Satisfactoria (RS) del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
En aquella oportunidad se recordó que las primeras presentaciones públicas, realizadas durante los años iniciales del proyecto, contemplaban una inversión superior a $400 millones.
Posteriormente, el monto informado se aproximó a los $900 millones, mientras que la nueva licitación contempla un presupuesto de $933.134.000.
Es importante precisar que estas cifras corresponden a diferentes etapas y que los diseños difundidos no necesariamente comprenden las mismas partidas, superficies ni especificaciones técnicas.
Pero esa precisión no elimina una pregunta fundamental: ¿qué modificaciones, ampliaciones y partidas explican el cambio en los presupuestos anunciados?
Porque una obra de esta magnitud merece algo más que imágenes atractivas y celebraciones institucionales. También requiere información clara sobre sus costos y beneficios.
Los emprendedores sí necesitan espacios techados
Sería injusto desconocer que una infraestructura de estas características podría beneficiar al comercio y al emprendimiento local.
Quienes participan en la Feria Carilileo, el Mercadito y otras actividades comerciales conocen las dificultades que significa trabajar al aire libre durante los meses de lluvia.
Para los pequeños productores, artesanos y comerciantes, contar con un espacio protegido puede representar mejores condiciones laborales, mayor seguridad para sus productos y la posibilidad de realizar actividades durante distintas épocas del año.
Una infraestructura techada no es necesariamente un lujo. Puede transformarse en una herramienta de desarrollo económico local.
Sin embargo, reconocer sus beneficios también obliga a preguntarse si la ubicación y el diseño escogidos son los más adecuados para responder a esas necesidades.
¿Los feriantes tendrán acceso permanente al nuevo espacio? ¿Existirán sectores destinados específicamente a los emprendedores? ¿Qué condiciones se establecerán para su utilización?
Porque una cosa es construir un atractivo espacio urbano y otra es asegurar que quienes necesitan infraestructura para trabajar puedan aprovecharla efectivamente.
El ejemplo de Lanco: un espacio techado de $147 millones que ya está funcionando

Mientras Loncoche avanza hacia la construcción de su calle techada, en la vecina Región de Los Ríos existe una experiencia que merece atención.
El 18 de diciembre de 2025, la Municipalidad de Lanco inauguró oficialmente el Espacio Techado Ferroparque, una infraestructura pública destinada a fortalecer las actividades sociales, culturales y económicas de esa comuna.

Según informó el propio municipio en su publicación oficial, el proyecto fue financiado por el Gobierno Regional de Los Ríos mediante la línea FRIL, con una inversión de $147 millones.
La infraestructura cuenta con una superficie total de 640 metros cuadrados, delimitación de puestos y un diseño de planta libre que permite utilizar el recinto para distintas actividades durante el año.
Las fotografías difundidas por la Municipalidad de Lanco muestran una estructura metálica techada, instalada sobre un espacio público, con sectores habilitados para la circulación y el desarrollo de actividades comunitarias.
Y aquí surge una comparación inevitable.
Mientras Lanco inauguró un espacio techado por $147 millones, Loncoche proyecta una inversión de $933 millones para su calle techada.
La diferencia entre los montos anunciados alcanza aproximadamente los $786 millones.
Eso no significa que una obra sea equivalente a la otra ni que exista un sobreprecio en Loncoche. Los proyectos presentan diseños, materiales, emplazamientos y alcances distintos, y sus costos no pueden compararse técnicamente sin revisar los presupuestos detallados.
Pero el ejemplo de Lanco demuestra que existen otras maneras de habilitar espacios públicos protegidos, especialmente cuando el objetivo es apoyar actividades comerciales y comunitarias.
¿Por qué no aprovechar un bandejón o un espacio público de Loncoche?
La experiencia del Ferroparque permite plantear una alternativa que merece ser discutida.
¿Por qué no estudiar la posibilidad de utilizar un bandejón amplio, una plaza u otro espacio público apropiado para instalar una estructura techada destinada a los emprendedores de Loncoche?
Un recinto de estas características podría contemplar puestos organizados, circulación peatonal, iluminación, protección climática y espacios adaptables a ferias, encuentros culturales y actividades comunitarias.
Además, permitiría evaluar el aprovechamiento de terrenos existentes sin que la única alternativa sea transformar una calle céntrica.
Por supuesto, una propuesta de este tipo requeriría estudios de factibilidad, seguridad, accesibilidad, servicios básicos, emplazamiento y costos. No basta con observar una experiencia en otra comuna para concluir que se puede replicar automáticamente.
Sin embargo, la pregunta sigue siendo válida: ¿se evaluaron alternativas como esta antes de optar por una intervención urbana cercana a los mil millones de pesos?
Especialmente cuando existen emprendedores que podrían beneficiarse de infraestructura diseñada específicamente para sus actividades.
Porque quizás la discusión nunca debió limitarse a construir o no una calle techada, sino a determinar qué tipo de espacio necesita Loncoche y dónde tendría mayor utilidad.
La calle más anhelada… ¿pero por quién?
La Municipalidad ha destacado que la iniciativa busca potenciar el comercio, generar un espacio de encuentro y contribuir al desarrollo urbano de la comuna.
Son objetivos legítimos y que pueden generar beneficios.
Pero también resulta legítimo preguntarse si esta es una de las inversiones más prioritarias para Loncoche.
¿Existe un estudio actualizado sobre la cantidad de emprendedores que utilizarán la infraestructura? ¿Se ha cuantificado su impacto económico? ¿Cuál será el costo de mantención? ¿Qué efectos tendrá sobre el tránsito y el funcionamiento del centro de la ciudad?
¿Y qué mecanismos de participación permitieron establecer que esta propuesta representa una necesidad ampliamente compartida por la comunidad?
No se trata de desconocer el trabajo desarrollado por los equipos municipales ni de desestimar las expectativas del comercio local.
Se trata de exigir que las decisiones de inversión pública estén acompañadas de fundamentos técnicos, transparencia y una evaluación real de sus beneficios.
Porque una obra puede ser importante para una administración y, al mismo tiempo, requerir una discusión más amplia sobre su pertinencia dentro de las necesidades comunales.
Más allá del techo: ¿qué desarrollo necesita Loncoche?
La calle techada podría transformar significativamente la imagen del centro y convertirse en uno de los proyectos más reconocibles de la gestión de Alexis Pineda.
Sin embargo, el desarrollo comunal no debería medirse únicamente por la magnitud de las obras ni por la visibilidad que estas entregan a quienes las promueven.
También debería medirse por su capacidad de resolver necesidades y mejorar las condiciones de vida de las personas.
Si los emprendedores necesitan espacios adecuados para comercializar sus productos, corresponde analizar todas las alternativas disponibles.
Si el objetivo es revitalizar el centro, resulta necesario conocer cuáles serán los beneficios concretos para comerciantes, peatones y vecinos.
Y si se destinan recursos cercanos a los mil millones de pesos, la comunidad merece conocer qué otros modelos de infraestructura fueron considerados y por qué se eligió finalmente esta propuesta.
El ejemplo de Lanco no constituye una receta que deba copiarse sin estudios. Pero sí representa una oportunidad para ampliar el debate y demostrar que el aprovechamiento de los espacios públicos puede abordarse desde distintas perspectivas.
Después de cinco años de gestiones, la administración municipal celebra un nuevo avance de su proyecto emblemático.
Los loncochenses, por su parte, tienen derecho a seguir preguntando si esta inversión responde a las prioridades que consideran más importantes.
Porque quizás Loncoche no necesita simplemente una calle con techo, sino espacios bien pensados para quienes realmente necesitan un techo para trabajar.
Y cuando llegue el momento de evaluar los resultados, más importante que repetir ¡Alexis lo hizo! será escuchar a los propios vecinos y emprendedores decir: ¡Esto era lo que necesitábamos!.



