Política

La historia se repite en la derecha: Kast evalúa recurrir a políticos para enfrentar una crisis de gobierno, como hizo Piñera en 2011

Bajada: A ocho meses de asumir, el Presidente José Antonio Kast enfrenta presiones desde su propia coalición, una caída en las encuestas y la posibilidad de realizar un amplio cambio de gabinete. El escenario recuerda el giro que Sebastián Piñera protagonizó durante su primer gobierno, cuando debió incorporar figuras políticas para fortalecer un equipo inicialmente marcado por perfiles técnicos.

La historia parece repetirse en la derecha chilena. Quince años después de que Sebastián Piñera recurriera a dirigentes de Renovación Nacional y la UDI para fortalecer la conducción de su primer gobierno, el Presidente José Antonio Kast enfrenta una disyuntiva similar: mantener su apuesta por un gabinete con fuerte presencia de técnicos e independientes o entregar mayor protagonismo a figuras con experiencia política para enfrentar una creciente crisis interna.

Según una investigación publicada por Ex-Ante este martes 3 de noviembre, La Moneda prepara una reestructuración ministerial que podría concretarse durante la próxima semana. El ajuste sería más amplio que la eventual salida del ministro de Justicia, Fernando Rabat, e incluiría modificaciones en otras carteras y en el equipo de asesores presidenciales.

La información, atribuida a fuentes del oficialismo, apunta a que el Ejecutivo busca adelantar una reorganización prevista inicialmente para comienzos del próximo año. Sin embargo, hasta ahora no existe un anuncio oficial que confirme los nombres de los ministros que abandonarían sus cargos.

Una crisis que ya enfrenta a Kast con sus propios aliados

La controversia por las rebajas de condenas concedidas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad se ha transformado en uno de los episodios más complejos para el Gobierno.

El ministro Fernando Rabat ha quedado en el centro de los cuestionamientos por su participación en la firma de los decretos, mientras el Presidente Kast ha reiterado públicamente su respaldo al secretario de Estado.

Sin embargo, la defensa presidencial no ha conseguido contener las críticas. Dirigentes y parlamentarios de los propios partidos oficialistas han expresado reparos al manejo de la crisis y algunos se han mostrado abiertos a respaldar una eventual acusación constitucional contra el ministro.

El desgaste también se refleja en las encuestas. Según la medición Plaza Pública Cadem difundida el 1 de noviembre, la aprobación presidencial cayó al 26%, su nivel más bajo desde el inicio del mandato, mientras la desaprobación alcanzó el 69%.

El mismo sondeo reveló que un 70% de los consultados está en desacuerdo con la decisión de mantener a Rabat en el Ministerio de Justicia.

Las cifras agregan presión sobre La Moneda en momentos en que el Ejecutivo intenta recuperar la iniciativa política y contener las diferencias entre sus principales aliados.

La reunión de los partidos que evidenció el malestar oficialista

El martes 3 de noviembre, los presidentes de Renovación Nacional, la UDI y Evópoli llegaron hasta La Moneda para sostener una reunión con el biministro Claudio Alvarado.

En el encuentro participaron Andrea Balladares, Guillermo Ramírez y Luciano Cruz-Coke, quienes plantearon sus cuestionamientos a la forma en que el Ejecutivo ha enfrentado la crisis y solicitaron fortalecer los mecanismos de coordinación política.

De acuerdo con antecedentes publicados por La Tercera, los dirigentes también advirtieron que actualmente no pueden garantizar que todos los parlamentarios de sus respectivas bancadas rechacen una eventual acusación constitucional contra Rabat.

Paralelamente, los secretarios generales del Partido Republicano y de las colectividades de Chile Vamos sostuvieron otra reunión extraordinaria para abordar las tensiones internas y buscar mecanismos que permitan ordenar las relaciones dentro del oficialismo.

Estos encuentros dejaron en evidencia que la controversia ya no se limita a las diferencias entre Gobierno y oposición. También ha abierto un debate sobre la conducción política de La Moneda y el espacio que tienen los partidos en las decisiones del Ejecutivo.

El antecedente de Piñera: cuando los técnicos debieron dar paso a los políticos

El escenario tiene un precedente particularmente significativo en el primer gobierno de Sebastián Piñera.

Cuando asumió la Presidencia en marzo de 2010, Piñera conformó un equipo ministerial caracterizado por la presencia de empresarios, profesionales y figuras independientes, bajo una concepción de gobierno centrada en la eficiencia administrativa y la gestión.

La fórmula, conocida entonces como el gabinete de los gerentes, comenzó a enfrentar dificultades cuando las exigencias de la negociación política, los conflictos sociales y las relaciones con los partidos se hicieron cada vez más relevantes.

El 14 de enero de 2011, apenas diez meses después de asumir, Piñera realizó su primer cambio importante de gabinete e incorporó a dos senadores de larga trayectoria: Andrés Allamand, de Renovación Nacional, en Defensa, y Evelyn Matthei, de la UDI, en Trabajo.

La decisión representó un cambio respecto de su diseño original, al otorgar mayor protagonismo a dirigentes vinculados directamente con los partidos.

Pero las dificultades continuaron.

En julio de ese mismo año, en medio de las movilizaciones estudiantiles y una fuerte caída en la aprobación presidencial, Piñera concretó una segunda reorganización ministerial.

Esta vez incorporó al senador Pablo Longueira como ministro de Economía y a Andrés Chadwick como ministro secretario general de Gobierno.

Ambos dirigentes de la UDI llegaron con una misión que iba más allá de administrar sus respectivas carteras: contribuir a recuperar la conducción política y fortalecer las relaciones entre La Moneda, el Congreso y los partidos oficialistas.

Aunque los ajustes no revirtieron inmediatamente la caída en las encuestas, marcaron un giro en la forma de administrar el poder durante aquel primer mandato.

Kast enfrenta una disyuntiva similar, pero en un escenario diferente

La comparación histórica adquiere relevancia porque el actual gobierno también comenzó privilegiando perfiles técnicos y figuras independientes, mientras los partidos tradicionales de derecha han manifestado dificultades para incidir en determinadas decisiones políticas.

La eventual reorganización que prepara Kast tendría, según Ex-Ante, un alcance mayor al Ministerio de Justicia.

Entre las carteras sometidas a evaluación aparecen Trabajo, encabezada por Tomás Rau; la Secretaría General de la Presidencia, dirigida por José García Ruminot; Ciencia, a cargo de Ximena Lincolao; y Mujer, encabezada por Judith Marín.

También se contemplarían ajustes en el denominado Segundo Piso de La Moneda, equipo de asesores presidenciales liderado por Alejandro Irarrázaval, cuya influencia en la conducción gubernamental ha generado cuestionamientos desde sectores del oficialismo.

El objetivo sería fortalecer la capacidad de negociación, mejorar la coordinación con los partidos y recuperar el control de la agenda política.

No obstante, existen diferencias importantes con lo ocurrido durante el gobierno de Piñera.

Mientras el expresidente enfrentó una crisis marcada principalmente por conflictos sociales y dificultades de conducción, Kast debe responder además a una controversia que involucra directamente a su ministro de Justicia y que ha provocado cuestionamientos desde su propia coalición.

José García Ruminot y la conexión con La Araucanía

La eventual reestructuración también tiene un componente de interés para La Araucanía.

Entre las autoridades mencionadas en la evaluación ministerial aparece José García Ruminot, actual ministro secretario general de la Presidencia y una de las figuras de Renovación Nacional con mayor trayectoria política en la región.

Nacido en Temuco, García Ruminot fue diputado y senador por La Araucanía, además de ejercer la presidencia del Senado entre marzo de 2024 y marzo de 2025.

Su eventual continuidad o salida de la Segpres constituye un antecedente relevante para el escenario político regional, considerando sus vínculos históricos con las estructuras partidarias y parlamentarias del territorio.

Por ahora, su inclusión entre los ministros bajo evaluación no significa que exista una decisión oficial respecto de su futuro.

¿Se repite la historia o la derecha enfrenta un problema que nunca resolvió?

Más allá de los nombres que eventualmente abandonen el gabinete, la discusión que comienza a instalarse en el oficialismo es más profunda.

Tanto Piñera como Kast llegaron a La Moneda con una apuesta importante por la capacidad técnica, la eficiencia de gestión y la presencia de profesionales que no necesariamente provenían de la actividad partidaria.

Sin embargo, ambos modelos han enfrentado dificultades cuando la gestión administrativa debe convivir con la negociación legislativa, la presión de los partidos y las crisis que requieren conducción política.

El antecedente de 2011 demuestra que incorporar dirigentes experimentados no garantiza por sí solo una recuperación de la aprobación presidencial. Pero también evidencia que, en determinados momentos, los gobiernos necesitan reforzar su capacidad para construir acuerdos y sostener sus decisiones ante el Congreso.

La interrogante es si Kast terminará siguiendo el mismo camino que Piñera, entregando mayor protagonismo a los partidos de derecha para intentar recuperar la iniciativa.

Por ahora, el Presidente mantiene su respaldo público a Fernando Rabat, mientras las versiones sobre una reestructuración ministerial continúan circulando en el oficialismo.

Quince años después, una pregunta vuelve a instalarse en la derecha chilena: ¿basta con tener buenos técnicos para gobernar o las crisis terminan demostrando que la experiencia política sigue siendo indispensable?

Fuentes consultadas: Ex-Ante (3 de noviembre de 2026); La Tercera (4 de noviembre de 2026); Plaza Pública Cadem (1 de noviembre de 2026); archivos periodísticos de Cooperativa y Emol sobre los cambios ministeriales de 2011; y Biblioteca del Congreso Nacional.

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