
Europa refuerza llamado a preparar kits de emergencia para 72 horas ante guerras, ciberataques y apagones
La Unión Europea presentó nuevas recomendaciones para que sus ciudadanos puedan enfrentar al menos tres días sin servicios esenciales. La medida responde al aumento de las tensiones internacionales, los riesgos de ciberataques y los desastres naturales. En Chile, SENAPRED también aconseja mantener provisiones de emergencia para un período de 48 a 72 horas.
La creciente preocupación por la seguridad internacional está llevando a varios países europeos a reforzar sus planes de preparación civil. La recomendación de mantener alimentos, agua, medicamentos y otros suministros suficientes para sobrevivir durante al menos 72 horas se ha convertido en una de las principales medidas impulsadas por las autoridades ante posibles situaciones de emergencia.
El llamado adquirió nueva relevancia este martes 3 de noviembre de 2026, cuando la Comisión Europea presentó orientaciones destinadas a mejorar la capacidad de respuesta de la población durante los primeros tres días de una crisis.
La iniciativa considera escenarios que van desde apagones prolongados y desastres naturales hasta ciberataques, sabotajes de infraestructura y conflictos armados.
Aunque las recomendaciones se producen en un escenario de creciente tensión geopolítica, las autoridades europeas no han anunciado una catástrofe inminente. El objetivo es que las familias puedan cubrir sus necesidades básicas mientras los organismos de emergencia movilizan la asistencia necesaria.
Europa amplía su estrategia de preparación ante emergencias
La medida forma parte de una estrategia más amplia presentada originalmente por la Comisión Europea el 26 de marzo de 2025, conocida como Estrategia de Preparación de la Unión.
El documento establece una serie de acciones destinadas a fortalecer la respuesta de los países miembros frente a amenazas que puedan comprometer el funcionamiento de servicios esenciales.
Entre los riesgos identificados aparecen los conflictos geopolíticos, los ataques informáticos, la desinformación, el cambio climático y los desastres naturales.
La preocupación no se limita a eventuales enfrentamientos militares. También contempla situaciones capaces de paralizar temporalmente el suministro eléctrico, las telecomunicaciones, el abastecimiento de agua y las cadenas de distribución de alimentos.
En ese contexto, la autosuficiencia de la población durante las primeras 72 horas busca reducir la presión sobre los equipos de emergencia, permitiendo que estos concentren sus esfuerzos en quienes requieren asistencia inmediata.
Las nuevas orientaciones presentadas en noviembre de 2026 también incorporan la educación sobre emergencias, la inclusión de personas con discapacidad y el mejoramiento de la comunicación de riesgos.
Francia, Países Bajos y países nórdicos refuerzan sus recomendaciones
La preparación ante emergencias ya forma parte de las políticas de protección civil de distintos países europeos, aunque no todos establecen el mismo período de autonomía.
En Francia, las autoridades recomiendan mantener un kit que permita enfrentar tres días de emergencia. Este debe contener agua potable, alimentos que no requieran cocción, medicamentos, una radio a pilas, linterna, documentos importantes y dinero en efectivo.
Países Bajos también ha reforzado sus campañas públicas. El 12 de octubre de 2026, su Gobierno lanzó una nueva etapa de la campaña Denk Vooruit (Piensa con anticipación), centrada en preparar a los hogares para situaciones en que puedan permanecer hasta 72 horas sin electricidad, agua o internet.
En Suecia, las recomendaciones son incluso más amplias. Las autoridades promueven la preparación doméstica para al menos una semana, considerando escenarios de crisis o guerra.
Noruega adoptó una medida similar en mayo de 2024, cuando extendió de tres a siete días el período recomendado de autosuficiencia.
Estas diferencias muestran que no existe un plazo único para toda Europa, aunque los gobiernos comparten la necesidad de fortalecer la preparación de sus ciudadanos.
¿Por qué los gobiernos consideran posibles escenarios de guerra?
Uno de los aspectos que ha despertado mayor interés es la inclusión de conflictos armados entre los riesgos considerados por las autoridades europeas.
La guerra entre Rusia y Ucrania, las tensiones de seguridad en Europa y las amenazas contra infraestructura estratégica han llevado a los gobiernos a revisar sus sistemas de protección civil.
La Comisión Europea reconoce expresamente la necesidad de fortalecer tanto la preparación civil como la cooperación con los organismos responsables de la seguridad y la defensa.
Sin embargo, es importante distinguir entre prepararse para una eventual emergencia y anunciar que esta efectivamente ocurrirá.
Las recomendaciones sobre kits de supervivencia responden a una estrategia preventiva de alcance general. No constituyen, por sí mismas, una advertencia oficial de que exista una guerra próxima con fecha determinada.
¿Por qué se recomiendan exactamente 72 horas?
Las primeras horas después de una emergencia de gran magnitud suelen representar un desafío para los sistemas de respuesta.
Un corte eléctrico extendido puede afectar simultáneamente las comunicaciones, los sistemas de pago, el acceso al agua potable y el funcionamiento de comercios y servicios.
Si además existen dificultades de transporte o daños en caminos, la distribución de suministros puede experimentar retrasos.
Por esta razón, contar con reservas básicas para tres días permite que una familia pueda enfrentar temporalmente la interrupción de servicios esenciales sin depender de asistencia inmediata.
La recomendación no significa que todos los desastres terminen después de 72 horas, sino que establece un período inicial de preparación que puede ampliarse según los riesgos de cada territorio.
¿Qué debe contener un kit de emergencia para 72 horas?
Las recomendaciones de protección civil europeas y las orientaciones del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) en Chile coinciden en varios elementos fundamentales.
Entre los suministros recomendados se encuentran:
- Agua potable: al menos dos litros diarios por persona, equivalentes a seis litros para tres días.
- Alimentos no perecibles: conservas, barras energéticas y productos que puedan consumirse sin cocinar.
- Radio portátil: preferentemente a pilas, para recibir información oficial si fallan las comunicaciones.
- Linterna: con baterías de repuesto o sistema de carga independiente.
- Botiquín: con elementos de primeros auxilios y medicamentos de uso habitual.
- Documentación: copias de cédulas de identidad, antecedentes médicos y otros documentos importantes.
- Dinero en efectivo: ante posibles interrupciones de los sistemas electrónicos de pago.
- Artículos de higiene y abrigo: adaptados a las condiciones climáticas y necesidades familiares.
También se recomienda considerar provisiones específicas para niños, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas.
Chile también recomienda prepararse para 48 a 72 horas
Aunque las medidas europeas están relacionadas con un escenario de seguridad internacional particular, Chile mantiene desde hace años orientaciones similares para enfrentar desastres y otras emergencias.
SENAPRED recomienda que los hogares dispongan de provisiones básicas para un período de entre 48 y 72 horas, considerando las características geográficas y los riesgos presentes en cada territorio.
En el país, la preparación resulta especialmente importante frente a terremotos, incendios forestales, inundaciones, temporales y cortes prolongados de servicios básicos.
Para comunas de La Araucanía, como Loncoche, contar con una mochila de emergencia y reservas domésticas puede ser una medida relevante, particularmente para familias que habitan sectores rurales o lugares donde el restablecimiento de los servicios puede verse dificultado por las condiciones climáticas y de conectividad.
Más allá de las diferencias entre los escenarios de Europa y Chile, el principio es el mismo: disponer de recursos básicos y un plan familiar para enfrentar las primeras horas de una emergencia.
Una recomendación preventiva en un escenario internacional complejo
La nueva estrategia europea refleja una mayor preocupación de los gobiernos por la capacidad de sus países para enfrentar situaciones que puedan interrumpir el funcionamiento cotidiano de la sociedad.
La preparación de la población ya no se limita exclusivamente a los desastres naturales. Ahora también incluye amenazas tecnológicas, interrupciones de infraestructura crítica y riesgos asociados a la seguridad internacional.
No obstante, el llamado a preparar un kit de 72 horas no debe interpretarse como una confirmación de que se aproxima una guerra o un desastre de escala mundial.
Se trata de una política de prevención que busca reducir la vulnerabilidad de los hogares y mejorar la capacidad de respuesta colectiva.
En Chile, donde las emergencias naturales forman parte de los riesgos permanentes del territorio, estas recomendaciones internacionales vuelven a poner sobre la mesa la importancia de una preparación que comienza en cada hogar.



