Comuna

Cuestionan representatividad en comunidad Casiano Millafilo II de Niguén y denuncian beneficios familiares en proyectos

Vecinos acusan que la dirigencia no representa al territorio y que iniciativas impulsadas en el sector favorecerían a un grupo familiar.
La reciente reunión informada por la Municipalidad de Loncoche entre el alcalde Alexis Pineda Ruiz, equipos de SECPLAN y la comunidad indígena Casiano Millafilo II del sector Niguén, volvió a poner en el centro del debate la legitimidad de la dirigencia que actúa como interlocutora ante las autoridades.

Desde el propio territorio han surgido cuestionamientos hacia la dirigente Verónica Catrilaf, a quien vecinos acusan de no representar a la comunidad en su conjunto, sino únicamente a su entorno familiar.

Según los antecedentes recopilados, las críticas apuntan a que distintas gestiones y proyectos desarrollados en el sector han terminado beneficiando directamente a su núcleo cercano. Entre ellos, se mencionan mejoramientos de caminos en zonas específicas vinculadas a su familia, así como decisiones que no habrían sido consultadas ni consensuadas con el resto de los habitantes.

A esto se suma una constante relación con empresas forestales en el territorio, donde —según denuncian vecinos— las iniciativas impulsadas no tendrían un impacto amplio en la comunidad, sino que favorecerían reiteradamente a los mismos beneficiarios.

Asimismo, vecinos señalan que existiría un carro (remolque) que habría sido entregado por la empresa Forestal Arauco en el contexto de apoyos o proyectos para la comunidad, el cual —según acusan— estaría siendo utilizado de forma personal por la dirigenta, en lugar de estar disponible para uso comunitario.

La situación también deja en evidencia una división interna dentro de la comunidad Casiano Millafilo II. Parte de sus integrantes no respaldaría las gestiones de la actual dirigenta, lo que pone en duda la representatividad con la que se están gestionando proyectos ante organismos públicos.

Este no es un conflicto nuevo. En abril de 2024, ya existían cuestionamientos hacia Verónica Catrilaf, en un caso relacionado con presuntas irregularidades en la validación de firmas dentro de la comunidad, antecedentes que fueron abordados previamente por este medio.

En este contexto, la participación activa del municipio en reuniones y el eventual avance de proyectos con esta dirigencia genera inquietud en parte del territorio, ya que —según señalan— se estaría validando una representación que no cuenta con respaldo transversal.

El caso reabre la discusión sobre cómo se definen los interlocutores en comunidades indígenas y qué mecanismos se utilizan para garantizar que los beneficios de proyectos públicos lleguen efectivamente a todo el territorio y no a grupos específicos.

Imágenes: Redes sociales de Municipalidad de Loncoche

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