
Invernaderos en La Araucanía: otoño e invierno marcan la etapa clave de preparación para la temporada agrícola
Información técnica de organismos como INIA sitúa entre abril y junio el periodo de limpieza y sanitización, previo a la siembra de almácigos que comienza desde agosto.
La preparación de invernaderos en la Región de La Araucanía responde a un calendario técnico definido por las condiciones climáticas del sur de Chile, donde el frío y la alta humedad obligan a planificar con anticipación cada temporada agrícola.
De acuerdo con información del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, el proceso de manejo de invernaderos comienza una vez finalizada la cosecha de verano, dando paso a una etapa clave durante el otoño e invierno.
Entre abril y junio se concentra la fase de preparación estructural y sanitaria. En este periodo se realizan labores como la limpieza completa del invernadero, eliminación de residuos vegetales, control de malezas en el perímetro y revisión de la infraestructura, incluyendo plásticos y sistemas de ventilación.
A esto se suma el manejo del suelo, donde se aplican técnicas de sanitización para reducir la presencia de patógenos. Entre las prácticas recomendadas se encuentran la solarización —que utiliza plástico para elevar la temperatura del suelo—, la biofumigación y la desinfección de herramientas, medidas que buscan prevenir enfermedades y mejorar las condiciones productivas.
Superada esta etapa, el calendario agrícola avanza hacia la siembra de almácigos, que en la zona sur comienza principalmente entre agosto y octubre, dependiendo del cultivo y las condiciones específicas de cada sector.
En esta fase se desarrollan plantines de hortalizas como lechuga, espinaca, repollo o tomate, los que posteriormente serán trasplantados a su ubicación definitiva dentro del invernadero. Según recomendaciones técnicas, estos almácigos se inician entre dos y tres meses antes del trasplante.
El manejo del invernadero también considera la rotación de cultivos, una práctica clave para evitar el desgaste del suelo y reducir la acumulación de plagas. En este sentido, se alternan cultivos de hoja, raíz y fruto a lo largo del año, adaptándose a las estaciones.
En comunas como Loncoche, donde predominan condiciones agroclimáticas frías, el uso de invernaderos permite extender la temporada productiva y reducir los riesgos asociados a heladas y exceso de lluvias.
El calendario técnico confirma que la etapa de preparación no es secundaria, sino fundamental: define las condiciones sanitarias, la calidad del suelo y, en gran medida, el rendimiento de toda la temporada agrícola.
Fuente: INIA (Plan Predial – Informativos técnicos horticultura) / Guías agrícolas zona sur Chile



