Comuna

¿De las reuniones con CMPC a protestar contra la misma empresa?

El alcalde Alexis Pineda mantuvo reiteradas reuniones con ejecutivos de CMPC, promovió alianzas estratégicas e impulsó “Loncoche, Capital de la Madera”. Sin embargo, ahora participa en una protesta contra la compañía por un proyecto de agua potable rural. Una carta de Forestal Mininco señala que el municipio fue informado de la aprobación interna del comodato ocho días antes de la manifestación. El antecedente abre interrogantes sobre la gestión municipal y el sentido de su intervención pública.

La participación del alcalde de Loncoche, Alexis Pineda Ruiz, en la protesta realizada este jueves 8 de octubre contra CMPC, junto a vecinos de Elocoyán–La Colonia, instala una controversia que merece ser examinada más allá de las declaraciones públicas.

Durante 2026, el jefe comunal sostuvo reiteradas reuniones con altos ejecutivos de la empresa forestal, destacó alianzas estratégicas y promovió iniciativas destinadas a fortalecer la relación entre la Municipalidad y la industria maderera.

Ahora, el mismo alcalde aparece participando en una movilización para exigir a CMPC la formalización de un comodato y servidumbres necesarias para avanzar en un proyecto de agua potable rural.

La demanda de los vecinos es legítima. Según los antecedentes técnicos difundidos, la iniciativa contempla beneficiar a 417 familias que esperan una solución a una necesidad esencial.

Sin embargo, existe información que obliga a mirar también hacia la administración municipal.

Forestal Mininco asegura que el 30 de septiembre comunicó a la autoridad municipal que el comodato y las servidumbres ya contaban con aprobación interna. Ocho días después, Pineda participó en la protesta contra la compañía.

El documento legal aún no estaba firmado, pero la secuencia plantea una pregunta: ¿qué gestiones realizó el alcalde durante ese período y qué ocurrió con sus reiterados contactos con la empresa?

Las reuniones con CMPC que el municipio ha destacado

La relación institucional entre Alexis Pineda y CMPC no es reciente ni ocasional.

El 15 de enero de 2026, la Municipalidad informó un encuentro entre el alcalde y Augusto Robert, gerente de Asuntos Corporativos de CMPC.

En aquella publicación, la propia administración describió a la empresa como un socio estratégico para el desarrollo económico, social y cultural de Loncoche.

El 11 de marzo se realizó otro encuentro con representantes de CMPC, esta vez en el Parque Bosque Vivo Lastarria, donde se abordaron iniciativas relacionadas con el deporte y la recreación.

Posteriormente, el 30 de abril, Pineda volvió a reunirse con Augusto Robert, acompañado por la administradora municipal Susana Solís y el director de Desarrollo Comunitario, José Vergara.

La información oficial destacó que el objetivo era fortalecer vínculos y generar nuevas alianzas estratégicas para impulsar proyectos comunales.

Durante agosto también se conocieron antecedentes de gestiones realizadas por el alcalde con representantes de CMPC en Santiago.

Incluso, el 8 de septiembre, el municipio informó otra reunión con representantes de la forestal, esta vez para abordar posibles iniciativas destinadas al fútbol local.

Es decir, existen numerosos registros públicos de diálogo y colaboración entre ambas instituciones.

Pero las publicaciones examinadas no permiten establecer si el problema del agua potable de Elocoyán–La Colonia fue planteado directamente ante los altos ejecutivos de CMPC y, de ser así, qué compromisos se obtuvieron.

Loncoche Informado ya había cuestionado estas relaciones

El 30 de abril, este medio publicó el artículo “Reunión del alcalde Pineda con CMPC instala debate sobre los límites entre gestión pública e influencia privada en Loncoche”.

La publicación planteó la necesidad de transparentar los alcances de las alianzas institucionales y los compromisos adquiridos con la empresa.

El cuestionamiento nunca estuvo en impedir que el municipio estableciera relaciones con actores privados. Estas pueden contribuir al desarrollo comunal.

La discusión estaba centrada en conocer los resultados concretos de esos acercamientos y los mecanismos de transparencia que deben acompañarlos.

Hoy, el conflicto por el proyecto de agua potable rural permite volver sobre aquella advertencia.

Si existen canales de comunicación con la gerencia de CMPC, resulta pertinente conocer cómo se utilizaron frente a una demanda que, según el propio alcalde, lleva aproximadamente un año y medio esperando la formalización de documentos.

De “Loncoche, Capital de la Madera” a la protesta contra CMPC

El 28 de agosto, Loncoche fue escenario de una actividad que reunió a representantes de CMPC, Arauco, CORMA, ACOFORAG y autoridades vinculadas al desarrollo productivo regional.

El encuentro se desarrolló bajo el concepto “Loncoche, Capital de la Madera”.

Durante su intervención, Alexis Pineda presentó a la comuna como un territorio favorable para las inversiones forestales y aseguró a los inversionistas que contarían con el respaldo de su administración y de las comunidades.

Loncoche Informado cuestionó entonces qué antecedentes permitían al alcalde atribuir a las organizaciones comunitarias un respaldo que corresponde expresar a sus propios dirigentes.

Poco más de un mes después, la imagen pública es diferente.

El jefe comunal que promovía alianzas con el sector forestal aparece acompañando una protesta contra una de las principales compañías de la industria.

Ambas actuaciones pueden ser compatibles. Una autoridad puede fomentar inversiones y, al mismo tiempo, exigir el cumplimiento de compromisos empresariales.

Lo que requiere explicación es qué resultados obtuvo de aquellas relaciones institucionales para solucionar el problema que hoy denuncia públicamente.

El dato que confronta el relato: CMPC asegura que informó al municipio el 30 de septiembre

Aquí aparece uno de los antecedentes más importantes de esta controversia.

Según documentación divulgada por Noticias del Sur, Forestal Mininco emitió una carta fechada el 6 de octubre, dirigida al presidente del APR Elocoyán–La Colonia, Pablo Mardones Muller.

En ella, la empresa informó que durante la semana anterior había recibido aprobación interna para constituir el comodato y las servidumbres solicitadas a favor de la Municipalidad de Loncoche.

Pero la carta contiene un segundo dato relevante.

Forestal Mininco aseguró que esa aprobación fue comunicada a la autoridad municipal durante una reunión realizada el miércoles 30 de septiembre de 2026, en dependencias de la Municipalidad.

La empresa también explicó que durante la tramitación fue necesario corregir antecedentes técnicos, entre ellos las coordenadas de los terrenos y una servidumbre eléctrica que posteriormente se consideró innecesaria.

En cuanto a los documentos legales, señaló que correspondía continuar con la elaboración y firma de la escritura pública.

Un correo electrónico del 7 de octubre reiteró que la escritura se encontraba en preparación.

Por lo tanto, la aprobación interna no significaba que el comodato estuviera formalizado ni que la demanda de los vecinos se encontrara resuelta.

Sin embargo, la comunicación del 30 de septiembre introduce una nueva dimensión al conflicto.

Si la empresa asegura haber informado al municipio ocho días antes de la protesta, corresponde conocer quién recibió esos antecedentes, qué gestiones se efectuaron y qué compromisos quedaron pendientes.

No está acreditado que Pineda recibiera personalmente esa comunicación ni que la firma pudiera haberse concretado dentro de ese plazo.

Precisamente por eso resulta necesario transparentar el acta de aquella reunión y las comunicaciones posteriores.

Lo que declaró el alcalde durante la protesta

De acuerdo con la información publicada por Radio Universal, Alexis Pineda aseguró durante la movilización que el municipio lleva aproximadamente tres años trabajando en el proyecto y que desde hace un año y medio espera que CMPC concrete las servidumbres necesarias.

El alcalde cuestionó públicamente la demora de la empresa e hizo un llamado a su gerencia para que los documentos fueran finalmente formalizados.

Sus declaraciones instalaron la responsabilidad de CMPC en el centro de la discusión pública.

No obstante, al revisar las publicaciones periodísticas aparecen diferencias relevantes.

Radio Universal recogió el contenido de la carta de Forestal Mininco, incluida la aprobación interna de los documentos y las observaciones técnicas del proceso.

Sin embargo, no mencionó que la compañía afirmaba haber informado esa aprobación al municipio durante la reunión del 30 de septiembre, antecedente que sí fue consignado por Noticias del Sur.

La omisión no permite establecer una intención editorial, pero deja fuera información importante para comprender qué conocían las autoridades antes de la protesta.

La fiscalización del conflicto no puede limitarse a las obligaciones de la empresa. También debe considerar las actuaciones del municipio durante el período previo.

El otro comodato que la Municipalidad anunció en enero

Existe además un antecedente que requiere aclaración.

El 8 de enero de 2026, la Municipalidad informó una reunión entre el alcalde, integrantes de su equipo y dirigentes del APR Elocoyán–La Colonia.

En aquella oportunidad, el municipio anunció la entrega de un comodato destinado a proporcionar un terreno para fortalecer las labores comunitarias de la organización.

Ese documento no debe confundirse automáticamente con el comodato y las servidumbres pendientes ante Forestal Mininco, pues podrían corresponder a terrenos y finalidades diferentes.

Sin embargo, ambos antecedentes forman parte de las gestiones conocidas del municipio con la organización.

Por ello, sería pertinente que la administración aclarara las diferencias entre esos instrumentos y su relación con el desarrollo del proyecto de agua potable rural.

¿Una protesta necesaria o una estrategia comunicacional?

La presencia de un alcalde en una movilización puede contribuir a visibilizar un problema y aumentar la presión sobre quienes mantienen compromisos pendientes.

También genera exposición pública y permite a una autoridad mostrar su posición frente a una demanda ciudadana.

En este caso, el contraste entre las reiteradas reuniones con CMPC, los anuncios de colaboración y la posterior protesta abre una interrogante sobre la estrategia pública de Alexis Pineda.

¿La movilización fue el último recurso después de agotar las gestiones institucionales o representó también un cambio en su manera de comunicar el conflicto?

Los antecedentes disponibles permiten formular la pregunta, pero no demostrar que la protesta haya sido organizada con fines de posicionamiento político.

Existe otra posibilidad: que, pese a las relaciones institucionales, la ausencia de una escritura firmada hiciera necesaria una medida adicional de presión.

La diferencia entre ambas explicaciones no puede establecerse únicamente a partir de fotografías, declaraciones o publicaciones institucionales.

Requiere revisar las solicitudes formales, las respuestas de CMPC, las reuniones celebradas y los compromisos efectivamente adquiridos.

Las preguntas pendientes para el alcalde y la Municipalidad

Las reuniones del alcalde con ejecutivos de CMPC están documentadas. También lo están las declaraciones de la protesta y la versión empresarial sobre la aprobación interna de los documentos.

Lo que falta es reconstruir las gestiones específicas destinadas a resolver el problema.

En ese contexto, corresponde que la administración municipal responda:

  • ¿En cuáles de las reuniones con los ejecutivos de CMPC se abordó el proyecto Elocoyán–La Colonia?
  • ¿Qué compromisos se consiguieron y qué plazos fueron acordados?
  • ¿Quién recibió la información que Forestal Mininco asegura haber entregado el 30 de septiembre?
  • ¿Qué actuaciones realizó el municipio antes de la movilización del 8 de octubre?
  • ¿Qué documentos, observaciones o trámites permanecían pendientes de cada una de las partes?
  • ¿Qué intervención tuvo la Municipalidad en la convocatoria o coordinación de la protesta?

Son preguntas que buscan establecer responsabilidades, no deslegitimar la demanda ciudadana.

El dato debe estar por encima del relato

El problema de fondo continúa siendo el mismo: 417 familias consideradas en un proyecto de agua potable rural necesitan que los compromisos se formalicen para seguir avanzando hacia una solución.

La protesta de los vecinos es legítima. CMPC debe explicar las demoras y entregar certezas respecto de la firma de los documentos pendientes.

Pero la Municipalidad también debe rendir cuentas sobre su gestión.

Durante meses, Alexis Pineda ha destacado sus relaciones institucionales con la industria forestal, impulsado encuentros con sus ejecutivos y promovido alianzas estratégicas.

La información disponible muestra que esas relaciones existen. Lo que todavía falta conocer es cómo fueron utilizadas específicamente para enfrentar el problema de Elocoyán–La Colonia.

Porque después de tantas reuniones con CMPC, la pregunta para el alcalde es concreta: ¿qué hizo antes de llegar a protestar contra la misma empresa con la que su administración ha promovido una relación de colaboración?

La respuesta no debería depender de una interpretación política, sino de documentos, fechas y resultados verificables.

En la fiscalización de la gestión pública, el dato debe estar por encima del relato.

Y para los vecinos de Elocoyán–La Colonia, lo fundamental sigue siendo que los documentos se firmen y el agua potable deje de ser una promesa pendiente.

Artículos Relacionados

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Back to top button