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Exministro Cataldo autorizó $19 mil millones para la Universidad de Valparaíso y semanas después asumió en su Vicerrectoría

El exministro de Educación Nicolás Cataldo dejó el Mineduc a fines de marzo y el 1 de abril asumió un cargo en la Universidad de Valparaíso, institución que durante el primer trimestre recibió más de $19 mil millones en transferencias desde la cartera que él encabezaba. La coincidencia temporal abrió cuestionamientos por eventual conflicto de interés.

Una nueva controversia golpea al exministro de Educación Nicolás Cataldo luego de conocerse que, durante el primer trimestre de 2026, el Ministerio de Educación autorizó transferencias por $19 mil millones a la Universidad de Valparaíso (UV), misma casa de estudios donde semanas después el exsecretario de Estado pasó a desempeñarse bajo régimen de contrata en la Vicerrectoría Académica.

La secuencia temporal encendió cuestionamientos inmediatos en el mundo político y académico: Cataldo salió del Mineduc a fines de marzo y, de acuerdo con antecedentes difundidos por la propia universidad y medios nacionales, el 1 de abril ya estaba incorporado a la UV para liderar un programa estratégico de fortalecimiento de carreras de pedagogía.

$19 mil millones desde Mineduc a la UV antes del arribo de Cataldo

Los antecedentes conocidos indican que entre enero y marzo de 2026, cuando Nicolás Cataldo aún encabezaba el Ministerio de Educación, la Universidad de Valparaíso recibió traspasos por aproximadamente $19 mil millones desde esa cartera.

Aunque no se ha precisado públicamente si se trató en su totalidad de fondos regulares o asignaciones extraordinarias dentro de programas de financiamiento institucional, la magnitud de los recursos y la cercanía temporal con la posterior contratación del exministro instalaron dudas sobre la conveniencia administrativa del movimiento.

La polémica no se reduce al monto. También apunta a la relación política y académica preexistente entre Cataldo y la universidad beneficiada.

Del ministerio a su alma mater en cuestión de días

Cataldo no llega a una institución ajena. Es egresado de Pedagogía en Historia de la Universidad de Valparaíso, fue académico de la misma casa de estudios y durante 2025 incluso recibió una distinción institucional como uno de sus exalumnos más relevantes.

Su retorno fue gestionado por la Vicerrectoría Académica tras conversaciones impulsadas por el rector Osvaldo Corrales, presidente además del Consorcio de Universidades del Estado (CUECH), actor que mantuvo interlocución permanente con el Ministerio de Educación durante toda la gestión de Cataldo.

Ese vínculo previo entre el entonces ministro y la principal autoridad de la universidad agrega una capa adicional de cuestionamiento político: no se trata solo de un cambio laboral, sino del tránsito desde una cartera que asigna financiamiento estatal hacia una universidad con la que existía una relación institucional activa.

Coincidencia temporal instala debate por conflicto de interés

El punto más sensible del caso es la proximidad entre ambas decisiones.

Mientras el Ministerio de Educación autorizaba millonarios recursos a la UV durante enero, febrero y marzo, el propio Cataldo afinaba su salida del gabinete y concretaba su incorporación a esa universidad al inicio de abril.

La pregunta que surge es inevitable: si bien no existe hasta ahora una investigación formal ni una resolución administrativa que declare incompatibilidad, ¿resulta prudente que una autoridad que dirige la asignación de recursos públicos a una institución termine contratado por esa misma entidad apenas semanas después?

En el plano político, el episodio revive la discusión sobre la llamada “puerta giratoria” entre el aparato estatal y organismos beneficiarios de decisiones ministeriales.

Cataldo, por su parte, ha descartado cualquier irregularidad o incompatibilidad, defendiendo que su contratación responde a su experiencia en políticas educativas y al trabajo específico que desarrollará en el fortalecimiento de pedagogías.

La relación con Osvaldo Corrales vuelve al centro del debate

Otro elemento que alimenta la controversia es el rol del rector Osvaldo Corrales.

Además de encabezar la Universidad de Valparaíso, Corrales fue durante la gestión de Cataldo uno de los interlocutores más visibles del sistema universitario estatal frente al Ministerio de Educación en su calidad de presidente del CUECH.

La invitación directa desde esa rectoría hacia el exministro, sumada al volumen de recursos transferidos en los meses previos, profundiza la percepción de cercanía entre ambas partes y deja abierto un debate sobre estándares de probidad y transparencia política.

Aunque hasta ahora no existe una imputación formal, el caso instala una señal incómoda para La Moneda y para el oficialismo: un exministro abandona la oficina que distribuye recursos públicos y aterriza casi de inmediato en una institución ampliamente beneficiada por esa misma repartición.

La legalidad aún no está judicializada. Pero el cuestionamiento político ya está completamente instalado.

Fuente: Ex-Ante / La Tercera /

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