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Corea del Sur refuerza su oferta para renovar los submarinos de la Armada de Chile

La compañía surcoreana Hanwha Ocean destacó los avances tecnológicos de su programa KSS-III, que sirve de referencia para el desarrollo del submarino Ocean 2000. La propuesta apunta al futuro reemplazo de dos unidades de la Armada de Chile e incluye alternativas de cooperación industrial y transferencia tecnológica.

La empresa surcoreana Hanwha Ocean continúa posicionando su propuesta para la futura renovación de la flota submarina de la Armada de Chile, destacando las capacidades tecnológicas desarrolladas mediante su programa KSS-III. La iniciativa contempla el modelo Ocean 2000, una plataforma de nueva generación que busca convertirse en alternativa para reemplazar los submarinos de fabricación alemana que actualmente opera la institución naval chilena.

El avance ocurre en medio de un nuevo hito para la industria de defensa de Corea del Sur. Este martes 3 de noviembre, la compañía realizó la botadura del submarino Seo Hui, segunda unidad de la serie KSS-III Batch-II, en sus instalaciones navales de Geoje.

La embarcación, de aproximadamente 3.600 toneladas, incorpora mejoras en los sistemas de combate, detección submarina y propulsión, tecnologías que forman parte de la experiencia industrial que Hanwha Ocean busca proyectar hacia el mercado internacional.

Tecnología submarina que podría llegar a Chile

Uno de los principales avances del programa KSS-III corresponde a la incorporación de baterías de iones de litio combinadas con un sistema de propulsión independiente del aire, conocido como AIP.

Esta tecnología permite aumentar la permanencia de los submarinos bajo el agua y reducir la necesidad de utilizar sistemas de recarga que pueden comprometer su discreción durante las operaciones.

El nuevo Seo Hui también incorpora mejoras en sus equipos de sonar, sistemas de gestión de combate y capacidades de supervivencia, además de soluciones destinadas a disminuir su firma acústica.

De acuerdo con los antecedentes difundidos por la compañía y recogidos por el medio especializado Infodefensa, el desarrollo del KSS-III constituye una de las principales referencias tecnológicas y de ingeniería para el Ocean 2000, el modelo que Hanwha Ocean ofrece a Chile.

Sin embargo, se trata de plataformas diferentes. Mientras el KSS-III Batch-II fue desarrollado para las necesidades de la Armada surcoreana, el Ocean 2000 corresponde a un diseño de aproximadamente 2.000 toneladas orientado al mercado de exportación.

Una propuesta adaptada a las necesidades de la Armada chilena

El Ocean 2000 fue presentado por Hanwha Ocean como una alternativa para el futuro reemplazo de los submarinos Thomson y Simpson, ambos pertenecientes a la clase U-209/1400L y con más de cuatro décadas de servicio.

La empresa plantea que su diseño podría adaptarse a los requerimientos operacionales de Chile, considerando factores como autonomía, capacidad de navegación, discreción acústica y sistemas de combate.

A diferencia de una oferta limitada a la adquisición de embarcaciones, la propuesta surcoreana también contempla posibilidades de cooperación industrial, capacitación de personal y transferencia tecnológica.

Durante septiembre de 2026, Hanwha Ocean presentó su modelo en la Conferencia Internacional de Tecnología de Construcción Naval, desarrollada en Seúl, donde expuso las características de la plataforma y las oportunidades de colaboración con la industria naval chilena.

La iniciativa considera alternativas de diseño y construcción conjunta, lo que podría abrir espacios para la participación de profesionales, empresas y capacidades técnicas nacionales.

Estas posibilidades forman parte de la propuesta comercial e industrial de la compañía y todavía no representan compromisos de ejecución confirmados por las autoridades chilenas.

El desafío de renovar la flota submarina nacional

Actualmente, la Armada de Chile cuenta con cuatro submarinos: el Thomson y el Simpson, de fabricación alemana, además del O’Higgins y el Carrera, pertenecientes a la clase Scorpène.

Las dos primeras unidades fueron incorporadas durante la década de 1980 y han cumplido más de 40 años de servicio, situación que plantea un desafío de modernización para mantener las capacidades operacionales de la fuerza submarina.

La renovación de estas plataformas representa una decisión estratégica para el país, considerando la extensión de su territorio marítimo y la importancia de contar con medios capaces de desarrollar operaciones prolongadas en el océano Pacífico.

En este contexto, la propuesta de Hanwha Ocean busca posicionarse dentro de las alternativas tecnológicas disponibles para Chile.

No obstante, hasta ahora no se ha confirmado una adjudicación ni un contrato para adquirir submarinos Ocean 2000, por lo que cualquier decisión deberá considerar las evaluaciones técnicas, operacionales y presupuestarias correspondientes.

La botadura del Seo Hui constituye un nuevo antecedente de la experiencia de Corea del Sur en la construcción de submarinos avanzados, mientras Chile enfrenta el desafío de definir el futuro de una parte importante de su capacidad de defensa marítima.

Fuente: Armada de Corea del Sur / The Korea Times

Fuente: Infodefensa, información publicada por Nicolás García el 3 de noviembre de 2026.

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