Bajada: El Partido Republicano cuestionó a parlamentarios de Chile Vamos que han pedido la salida de Fernando Rabat, tras la controversia por las rebajas de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores. Las diferencias abrieron un nuevo conflicto en el oficialismo, mientras el gobierno de José Antonio Kast intenta mantener el respaldo de sus aliados.
La controversia por la permanencia del ministro de Justicia, Fernando Rabat, abrió un nuevo enfrentamiento entre los partidos que respaldan al presidente José Antonio Kast. Este jueves 29 de octubre, representantes del Partido Republicano endurecieron sus críticas contra parlamentarios de la UDI y Renovación Nacional (RN) que han solicitado públicamente la salida del secretario de Estado.
Las diferencias surgieron después de conocerse que el Ministerio de Justicia otorgó 56 rebajas de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad, situación que provocó cuestionamientos tanto desde la oposición como desde sectores del propio oficialismo.
Mientras el Partido Republicano ha respaldado la decisión presidencial de mantener a Rabat en el gabinete, legisladores de Chile Vamos consideran que su permanencia afecta políticamente al Ejecutivo y que corresponde establecer responsabilidades por lo ocurrido.
El desacuerdo ha derivado en declaraciones cruzadas sobre la lealtad de los partidos oficialistas y los límites del respaldo que deben entregar al gobierno.
Republicanos cuestionan la actitud de sus aliados
Una de las declaraciones más críticas provino del diputado republicano Alejandro Riquelme, quien expresó su molestia frente a las solicitudes públicas de renuncia formuladas por integrantes del oficialismo.
En declaraciones recogidas por La Tercera, el parlamentario calificó esas exigencias como una falta de lealtad política hacia el Ejecutivo.
Riquelme cuestionó que algunos representantes de los partidos aliados se distancien de determinadas decisiones gubernamentales y planteó que formar parte del oficialismo implica asumir responsabilidades también durante los momentos de mayor dificultad.
El diputado fue más allá y acusó a sectores críticos de haber solicitado anteriormente cargos para personas cercanas, mientras que ahora, según su interpretación, se desmarcan del gobierno ante una controversia.
Sus palabras reflejan el malestar que existe entre sectores republicanos por la postura adoptada por parlamentarios de Chile Vamos.
El conflicto deja en evidencia distintas formas de entender la relación entre los partidos que integran el oficialismo: para algunos, las diferencias deben resolverse internamente; para otros, las responsabilidades políticas también deben discutirse públicamente.
Renovación Nacional responde: “No somos subordinados a ningún partido”
Las declaraciones republicanas provocaron una respuesta del diputado de Renovación Nacional Eduardo Durán, quien rechazó que las críticas al ministro Rabat deban interpretarse como una deslealtad al presidente Kast.
El parlamentario defendió la autonomía de su colectividad y sostuvo que apoyar al gobierno no significa renunciar a la facultad de cuestionar decisiones que consideren perjudiciales.
“Somos parte de este gobierno, pero no somos subordinados a ningún partido”, expresó Durán, según informó ADN Radio.
Su postura plantea que la colaboración con el Ejecutivo no elimina la responsabilidad de los parlamentarios de ejercer su propio criterio político.
Las diferencias también se han manifestado entre representantes de la UDI, algunos de los cuales han cuestionado el manejo de la controversia y solicitado responsabilidades en el Ministerio de Justicia.
Sin embargo, las posturas no son uniformes dentro de Chile Vamos. Mientras algunos legisladores piden la salida del ministro, otros han optado por respaldar la decisión presidencial o concentrar sus esfuerzos en modificar la normativa que dio origen al conflicto.
Las 56 rebajas de condenas que provocaron la crisis
El origen de la controversia se encuentra en los decretos del Ministerio de Justicia que otorgaron reducciones de condenas a 56 personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad.
De acuerdo con los antecedentes difundidos públicamente, los casos incluyen 29 condenados por violación y 27 por abuso sexual.
La situación generó cuestionamientos sobre la aplicación de la normativa que regula estos beneficios, especialmente respecto de las restricciones incorporadas en 2022 para determinados delitos contra menores.
El ministro Fernando Rabat defendió su actuación ante la Cámara de Diputadas y Diputados el miércoles 28 de octubre.
Durante su exposición, sostuvo que el ministerio había actuado conforme a criterios judiciales y que existían pronunciamientos de tribunales que debían ser considerados.
Sin embargo, la interpretación de esas resoluciones ha sido cuestionada. Investigaciones periodísticas han señalado que no todas las decisiones judiciales mencionadas obligaban expresamente a conceder las rebajas de condenas.
La controversia, por tanto, no se limita al efecto político de los decretos. También comprende una discusión jurídica sobre las facultades del ministerio, el alcance de las resoluciones judiciales y la aplicación de las restricciones legales.
La presión política llega al Congreso
El conflicto tuvo un nuevo episodio el miércoles 28 de octubre, cuando la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó una resolución solicitando al Presidente la renuncia del ministro Fernando Rabat y de los subsecretarios Luis Silva y Pablo Mira.
La propuesta obtuvo 68 votos a favor, 42 en contra y 7 abstenciones.
Entre quienes se abstuvieron figuraron parlamentarios de Renovación Nacional y de la UDI, reflejando la existencia de distintas posiciones dentro del oficialismo.
Paralelamente, sectores de oposición anunciaron una acusación constitucional contra el ministro de Justicia.
La iniciativa todavía debe seguir su tramitación parlamentaria, pero ya ha generado interrogantes sobre la posición que adoptarán los legisladores de los partidos que respaldan al gobierno.
En ese escenario, las diferencias entre republicanos y Chile Vamos adquieren mayor importancia, porque el Ejecutivo necesita coordinación parlamentaria para enfrentar la ofensiva política contra uno de sus ministros.
El gobierno reconoce una crisis y mantiene su respaldo a Rabat
Pese a las presiones, el gobierno del presidente José Antonio Kast ha mantenido su respaldo al titular de Justicia.
Este jueves, el subsecretario de la Secretaría General de Gobierno, Gonzalo Arenas, reconoció públicamente la complejidad del escenario político.
En declaraciones a Radio Duna, recogidas por Emol, sostuvo que el Ejecutivo enfrenta una crisis importante y admitió que todavía no existe una posición completamente alineada entre sus parlamentarios.
Arenas también reconoció que el manejo del caso involucró un error político y humano, aunque defendió la continuidad de Rabat y cuestionó los fundamentos de una eventual acusación constitucional.
No obstante, precisó que el respaldo presidencial no constituye una decisión inmodificable.
Sus declaraciones muestran que La Moneda busca contener las diferencias internas, mientras enfrenta cuestionamientos por las consecuencias de las rebajas de condenas.
Una disputa que pone a prueba la relación entre los partidos oficialistas
El enfrentamiento entre republicanos, la UDI y Renovación Nacional trasciende la continuidad de un ministro.
La discusión deja al descubierto diferencias sobre cómo deben actuar los partidos que comparten responsabilidades de gobierno cuando enfrentan decisiones controvertidas.
Para los republicanos que han salido en defensa de Rabat, los emplazamientos públicos de sus aliados debilitan al Ejecutivo en un momento de especial dificultad.
Desde los sectores críticos de Chile Vamos, en cambio, se sostiene que pertenecer al oficialismo no implica respaldar todas las decisiones del gobierno ni renunciar a exigir responsabilidades políticas.
Ambas posiciones reflejan una tensión que ahora deberá resolverse en el Congreso, particularmente cuando avance la acusación constitucional anunciada contra el titular de Justicia.
Por ahora, el presidente Kast mantiene a Fernando Rabat en su cargo, mientras las diferencias entre los partidos oficialistas continúan abiertas.
La controversia deja dos asuntos pendientes: determinar las responsabilidades jurídicas y políticas por las rebajas de condenas y establecer cómo los partidos que respaldan al Ejecutivo enfrentarán sus diferencias sin paralizar la agenda de gobierno.
Fuentes consultadas
- La Tercera: Partido Republicano pierde la paciencia con la UDI y RN.
- ADN Radio (29 de octubre de 2026): Tensión en el oficialismo: republicanos cuestionan a quienes exigen salida de Rabat.
- The Clinic (29 de octubre de 2026): Partido Republicano respalda continuidad de Rabat y marca diferencias con la UDI y RN.
- BioBioChile (28 de octubre de 2026): Cámara solicita renuncia de Rabat y sus subsecretarios.
- BioBioChile (22 de octubre de 2026): Rabat justifica rebajas de condenas invocando jurisprudencia.
- Emol (29 de octubre de 2026): Gobierno reconoce crisis por Rabat y aborda continuidad del ministro.

