El presidente del Partido Republicano retrocedió después de que dirigentes oficialistas cuestionaran su alusión al pasado del exministro de Justicia y sus vínculos con Colonia Dignidad. Las disculpas se producen mientras continúa la controversia por las 56 rebajas de condena concedidas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores.
El senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, ofreció disculpas a la Unión Demócrata Independiente (UDI) y al exministro de Justicia Hernán Larraín durante la tarde de este sábado 24 de octubre, luego de las críticas que recibió por sus declaraciones relacionadas con Paul Schäfer, fundador de Colonia Dignidad.
La información fue dada a conocer por Radio Cooperativa, después de una jornada marcada por enfrentamientos públicos entre dirigentes de partidos que respaldan al Gobierno del presidente José Antonio Kast.
El conflicto comenzó cuando Larraín cuestionó los argumentos jurídicos utilizados para justificar la reducción de condenas a 56 personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores. El exministro recordó que durante su gestión, en el segundo gobierno de Sebastián Piñera, se impulsó una reforma destinada a impedir que determinados condenados por estos delitos accedieran al beneficio.
Squella respondió a través de su cuenta en X con una referencia a Paul Schäfer, recordando un episodio controvertido de la trayectoria política de Larraín: su antigua defensa pública de Colonia Dignidad.
La respuesta de la UDI
El presidente de la UDI, diputado Guillermo Ramírez, rechazó las palabras del dirigente republicano y las calificó como injuriosas e inaceptables.
Ramírez defendió el trabajo desarrollado por Larraín durante su periodo como ministro de Justicia y advirtió que los enfrentamientos públicos entre partidos oficialistas podían perjudicar la relación política dentro del Gobierno.
A las críticas se sumó la vicepresidenta de la UDI, María José Hoffmann, quien sostuvo que Squella estaba provocando un profundo daño al Ejecutivo y cuestionó su desempeño como presidente del Partido Republicano.
El senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, también había intervenido en la controversia, solicitando prudencia al dirigente republicano por la forma en que abordó las diferencias con el exministro.
Las disculpas marcan un cambio en el enfrentamiento
La decisión de Squella de ofrecer disculpas representa un cambio respecto de la postura que había mantenido horas antes, cuando defendió públicamente su respuesta a Hernán Larraín.
Hasta el cierre de esta información, el reporte de Cooperativa confirmaba las disculpas, pero no detallaba sus términos completos ni una eventual respuesta posterior del exministro.
Por ello, todavía no corresponde afirmar que las diferencias políticas entre los dirigentes hayan quedado definitivamente superadas.
El problema de fondo sigue sin resolverse
Más allá de las disculpas, continúa la discusión sobre las 56 rebajas de condena concedidas durante el actual Gobierno a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores.
El ministro de Justicia, Fernando Rabat, ha defendido las decisiones administrativas argumentando que se ajustaron a la legislación y a los criterios judiciales aplicables.
En contraste, Hernán Larraín ha señalado que existen pronunciamientos recientes de la Corte Suprema que permitirían interpretar de otra manera las restricciones introducidas por la reforma legal de 2022.
El Gobierno suspendió la tramitación de nuevos decretos de esta naturaleza y anunció modificaciones legales para impedir que personas condenadas por delitos sexuales contra menores accedan a estos beneficios.
Las disculpas de Squella pueden disminuir la tensión entre dirigentes oficialistas, pero no modifican las decisiones administrativas ya adoptadas ni resuelven las dudas sobre la interpretación jurídica que permitió conceder las rebajas.
Mientras los partidos buscan superar sus diferencias, el debate pendiente continúa siendo la aplicación de la ley y la protección de las víctimas de delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes.

