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Bencinas suben $41,3 y diésel $91,5: gremios del transporte advierten riesgos para fletes y buses

El precio de los combustibles registra una nueva alza en Chile desde este jueves 22 de octubre. Según el informe de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), las gasolinas de 93 y 97 octanos aumentan $41,3 por litro, mientras que el diésel presenta un incremento considerablemente mayor, de $91,5. El ajuste vuelve a presionar los costos del transporte y abre interrogantes sobre sus efectos en los fletes, los servicios de pasajeros y el abastecimiento de distintas actividades económicas.

La parafina también registra un alza de $24,8 por litro, mientras que el gas licuado de uso vehicular aumenta $13,9. Se trata de variaciones estimadas por ENAP, ya que los precios finales son determinados por las distribuidoras.

El escenario es especialmente complejo para quienes dependen diariamente del combustible. Desde fines de julio, las gasolinas acumulan incrementos de $183,4 por litro y el diésel suma $401,4, una diferencia que ha encendido las alertas entre las organizaciones del transporte.

Camioneros advierten dificultades para continuar operando

El presidente de la Confederación de Camioneros Centro Sur, Freddy Martínez, expresó su preocupación por el impacto de los aumentos sobre los pequeños transportistas, particularmente aquellos que no cuentan con contratos que permitan reajustar automáticamente las tarifas de sus servicios.

En declaraciones recogidas por Radio Bío Bío, Martínez calificó la situación como insostenible y cuestionó que las medidas implementadas hasta ahora no permitan resolver las dificultades del sector.

La Confederación Nacional de Dueños de Camiones también ha advertido sobre las consecuencias del encarecimiento del diésel. Su presidente, Juan Araya, señaló que algunos pequeños transportistas enfrentan problemas incluso para financiar sus cargas de combustible.

Para dimensionar el impacto, un camión que cargue 500 litros de diésel podría pagar $45.750 adicionales por una sola carga respecto del valor anterior, si el incremento estimado se traspasa íntegramente al surtidor.

La preocupación no termina en los transportistas. El aumento de los costos de operación puede generar presiones sobre las tarifas de fletes y, posteriormente, sobre el precio de los productos transportados. Sin embargo, ese traslado no es automático y depende de las condiciones comerciales de cada actividad.

Transporte de pasajeros se declara en estado de alerta

La Federación Nacional del Transporte Rural, Interurbano, Internacional, Privado, Turismo e Industrial (Fenabus) también manifestó su preocupación por el incremento del diésel.

Su presidente, Marcos Carter, advirtió que las empresas enfrentan dificultades financieras y reclamó medidas concretas para sostener las operaciones y el empleo.

Según las cifras entregadas por el gremio, esta industria comprende más de 56 mil buses y minibuses y genera más de 140 mil empleos directos en el país.

Fenabus alertó que, si las condiciones actuales persisten sin nuevas soluciones, podrían producirse reducciones de frecuencias y pérdidas de puestos de trabajo. Se trata de riesgos advertidos por la organización, no de medidas anunciadas para servicios específicos de La Araucanía.

¿Cómo podría afectar esta situación a La Araucanía?

El aumento del diésel adquiere especial importancia en una región donde el transporte terrestre cumple funciones esenciales para las actividades agrícolas, forestales, comerciales y para la conexión entre localidades rurales y centros urbanos.

El traslado de productos agrícolas, alimentos para animales, fertilizantes, materiales de construcción y mercaderías depende en buena medida de camiones que utilizan este combustible.

En comunas como Loncoche, Villarrica, Pitrufquén, Gorbea y otras localidades de la región, los mayores costos podrían traducirse en presiones sobre el valor de los fletes, especialmente entre empresas pequeñas y transportistas independientes que trabajan con márgenes reducidos.

El transporte rural de pasajeros también merece atención. Una eventual reducción de frecuencias afectaría a personas que necesitan desplazarse para trabajar, estudiar, realizar trámites o acceder a prestaciones de salud.

Por ahora, no existe información verificada que permita atribuir a esta última alza aumentos generalizados de pasajes o suspensiones de recorridos en La Araucanía.

Gobierno defiende medidas y gremios mantienen sus demandas

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, atribuyó el encarecimiento de los combustibles a la situación internacional, particularmente a los conflictos que han presionado los precios del petróleo.

La autoridad sostuvo que el Ejecutivo está utilizando mecanismos para moderar las alzas y señaló que ese esfuerzo ha significado un efecto fiscal cercano a $300 mil millones durante tres semanas.

El Gobierno presentó a los gremios camioneros una propuesta que contempla un indicador oficial del diésel, mecanismos de reajuste contractual, alternativas de financiamiento y modificaciones tributarias.

Sin embargo, la propuesta no incluye un recargo obligatorio que permita trasladar automáticamente los aumentos del combustible a los generadores de carga, una de las principales demandas de las organizaciones de camioneros.

En paralelo, mediante la Ley 21.848, publicada el 17 de octubre, se extendió hasta diciembre de 2026 la vigencia del bono mensual de $100 mil para los beneficiarios del transporte de taxis, colectivos y servicios escolares contemplados en la normativa.

Pese a estas medidas, el malestar gremial continúa. La Confederación Nacional de Dueños de Camiones convocó a un consultivo nacional ampliado para el próximo 4 de noviembre en Santiago, donde evaluará la situación y las eventuales acciones del sector. Hasta ahora, esa instancia no equivale a una paralización confirmada.

El próximo reajuste de las gasolinas y del diésel está previsto para el 12 de noviembre. Su magnitud dependerá de las condiciones internacionales y de la aplicación del mecanismo de estabilización.

Para La Araucanía, la interrogante es cuánto tiempo podrán absorber estos incrementos los transportistas y qué ocurrirá con los costos del transporte de carga y la conectividad de pasajeros si continúa la tendencia al alza.

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