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Alcalde de Loncoche pide más recursos para asfaltar caminos, pero ¿quién fiscaliza las obras existentes?

Mientras el alcalde Alexis Pineda solicita nuevos recursos para ampliar la pavimentación rural, vecinos denuncian las pésimas condiciones de distintos caminos de Loncoche. La situación abre interrogantes sobre la conservación de las rutas, el cumplimiento de los contratos globales de Vialidad y las gestiones realizadas por el municipio para exigir soluciones.

El alcalde de Loncoche, Alexis Pineda, volvió a plantear la necesidad de conseguir mayores recursos para pavimentar nuevos tramos de caminos rurales. El tema fue abordado durante su programa radial del miércoles 7 de octubre.

Sin embargo, mientras se insiste en obtener nuevas inversiones, los reclamos ciudadanos muestran otra realidad: vecinos de distintos sectores rurales denuncian caminos en pésimas condiciones, con baches, deterioro de las superficies de rodado y problemas de mantención que dificultan los desplazamientos diarios.

Las intensas lluvias de las últimas semanas han agravado algunas de estas condiciones, pero las denuncias también abren preguntas sobre la conservación de las rutas y el cumplimiento de los trabajos contratados.

La pavimentación es una necesidad para Loncoche. No obstante, conseguir nuevos recursos no reemplaza la obligación de dar seguimiento a las inversiones existentes.

Si el alcalde gestiona más dinero para construir caminos, ¿qué está haciendo para exigir que se fiscalicen y mantengan aquellos que ya se encuentran deteriorados?

Caminos rurales en malas condiciones: ¿qué gestiones existen ante las empresas globales?

Una parte importante de la red vial rural está bajo responsabilidad de la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, que contrata empresas para ejecutar labores de conservación.

Son las denominadas empresas globales, encargadas de mantener determinadas rutas conforme a las condiciones y obligaciones establecidas en sus contratos.

El propio alcalde ha explicado públicamente que la Municipalidad no puede intervenir directamente todos los caminos, porque algunos dependen de Vialidad.

De hecho, el 6 de octubre, Radio Universal informó que Pineda había señalado el envío de un oficio a Vialidad por un puente incluido en un contrato de conservación global.

Ese antecedente demuestra que existen mecanismos formales para solicitar la intervención del organismo responsable.

Pero también abre una pregunta más amplia:

¿Cuántos oficios ha enviado el alcalde Alexis Pineda a Vialidad para exigir la fiscalización de las empresas globales que mantienen caminos rurales de Loncoche?

Y, más importante todavía, ¿qué respuestas ha recibido y cuáles han terminado en reparaciones concretas?

Hasta ahora, no se cuenta con un registro público consolidado de las solicitudes municipales relacionadas con el conjunto de caminos denunciados por los vecinos.

No se trata de que el alcalde deba reemplazar a los inspectores fiscales del MOP. Se trata de conocer qué seguimiento realiza la administración municipal frente a los problemas que afectan a las comunidades rurales.

Más de $8.395 millones para conservar caminos de la zona

Un antecedente relevante es el contrato denominado Conservación Global Mixto, sector Lastarria, Etapa II, adjudicado por la Dirección de Vialidad a Constructora Alaskan Limitada.

Según los registros oficiales del Ministerio de Obras Públicas, su monto alcanza los $8.395.203.195.

El contrato considera una red de 304,85 kilómetros y trabajos en 31 caminos rurales distribuidos entre Loncoche, Villarrica y Gorbea.

Las labores incluyen conservación por niveles de servicio y precios unitarios, reperfilado y compactación, limpieza de fajas, saneamiento de aguas lluvias y mantenimiento de alcantarillas.

Se trata de una inversión importante, cuya ejecución requiere supervisión y cumplimiento de las condiciones contractuales.

Por ello, corresponde conocer cuáles de los caminos deteriorados denunciados en Loncoche están incluidos en esta conservación global, qué trabajos debieron realizarse y si Vialidad ha formulado observaciones o exigido correcciones.

No basta con conocer cuánto cuesta un contrato. También resulta necesario verificar qué resultados entrega en terreno.

Afquintúe: una obra superior a $2 mil millones que presentó baches antes de cumplir un año

Uno de los casos más representativos es el camino Lastarria–Afquintúe–Loncoche.

La intervención de aproximadamente seis kilómetros fue ejecutada por Constructora Sierra Nevada S.A., mediante un contrato de $2.009.551.497.

La obra fue celebrada oficialmente el 27 de octubre de 2025, con la participación del alcalde Alexis Pineda, autoridades de Vialidad, parlamentarios y concejales.

Sin embargo, antes de cumplir un año desde su inauguración, el camino comenzó a presentar baches y sectores deteriorados.

Loncoche Informado documentó la situación durante agosto y septiembre de 2026. Algunos puntos fueron reparados mediante parches, mientras vecinos continuaron cuestionando el estado general de la ruta.

También se registraron reclamos posteriores a labores de mantención, debido a restos de vegetación que quedaron sobre la calzada.

Aquí es necesario diferenciar responsabilidades: Sierra Nevada ejecutó la obra de mejoramiento, mientras que Alaskan tiene obligaciones de conservación en la red comprendida por su contrato global.

La Dirección de Vialidad debe determinar técnicamente las causas del deterioro y establecer las responsabilidades que correspondan.

Pero desde el punto de vista de la gestión comunal también surge una interrogante: ¿ha solicitado el alcalde una revisión formal del tramo y antecedentes sobre las medidas correctivas adoptadas?

¿Y qué están fiscalizando los concejales?

El estado de los caminos rurales también plantea una responsabilidad de seguimiento para el Concejo Municipal.

Aunque los concejales no administran los contratos del MOP, tienen facultades para fiscalizar la gestión municipal y solicitar antecedentes sobre las actuaciones del alcalde.

Por lo tanto, corresponde establecer si han requerido información sobre los oficios enviados a Vialidad, las respuestas recibidas y los compromisos de conservación obtenidos para los sectores afectados.

La fiscalización municipal no sustituye la inspección técnica de las obras, pero permite transparentar qué está haciendo el municipio para representar las demandas ciudadanas.

Las respuestas que Loncoche necesita

La situación requiere que las autoridades aclaren:

Son antecedentes que permitirían determinar qué problemas están siendo atendidos y cuáles siguen pendientes.

Gestionar más recursos también exige cuidar los ya invertidos

Los habitantes de los sectores rurales necesitan mejores caminos, nuevas pavimentaciones y soluciones oportunas frente a los problemas de conectividad.

La Municipalidad tiene derecho a solicitar más recursos al Gobierno y a los organismos competentes. Pero los vecinos también tienen derecho a conocer qué gestiones realiza su alcalde cuando las rutas existentes se encuentran deterioradas.

El deterioro de Afquintúe y los reclamos por distintos caminos rurales justifican conocer cómo se están supervisando los contratos, qué medidas ha exigido Vialidad y qué seguimiento desarrolla el municipio.

Porque gestionar nuevos recursos es importante, pero exigir que los miles de millones de pesos ya invertidos se traduzcan en caminos duraderos y bien mantenidos también es parte de la gestión pública.

Y esa es la pregunta que sigue abierta en Loncoche.

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