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Salud mental en Chile empeora: 18,5% presenta problemas y cifras llegan a su mayor nivel en cuatro años

Depresión, ansiedad, insomnio y soledad aumentaron simultáneamente, según la nueva edición del Termómetro de la Salud Mental Achs-UC. El estudio advierte además importantes brechas entre hombres y mujeres y dificultades para acceder a atención profesional.

La salud mental de la población adulta urbana en Chile mostró un deterioro generalizado durante 2026. Un 18,5% presenta sospecha o presencia de problemas de salud mental, frente al 12,7% registrado en abril de 2025, alcanzando el nivel más alto de los últimos cuatro años.

Los resultados corresponden a la duodécima ronda del Termómetro de la Salud Mental Achs-UC, elaborado por la Asociación Chilena de Seguridad (Achs) y el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Pontificia Universidad Católica.

La medición consideró 2.722 entrevistas realizadas entre junio y agosto de 2026 a personas mayores de 18 años y es representativa de la población urbana nacional.

Depresión, ansiedad e insomnio aumentan

Uno de los principales antecedentes corresponde a los síntomas moderados o severos de depresión, que alcanzaron al 16,2% de las personas encuestadas, su mayor registro desde mayo de 2022.

La diferencia entre hombres y mujeres continúa siendo significativa: la prevalencia llegó al 20,5% entre las mujeres y al 11,6% entre los hombres.

La ansiedad generalizada moderada o severa, en tanto, alcanzó al 17,9% de la población, mientras que el insomnio moderado o severo aumentó desde un 8,6% hasta un 14,3%. Este último indicador llegó a su nivel más alto desde agosto de 2021.

A ello se suma la soledad percibida: un 21,9% declara altos niveles de aislamiento, proporción similar a la registrada durante 2021.

Entre los menores de 29 años, la soledad alcanza al 28,5%, mientras que entre quienes tienen entre 30 y 39 años llega al 27%.

Un deterioro simultáneo que genera preocupación

Uno de los elementos que diferencia esta medición de años anteriores es que el empeoramiento no se concentra solamente en un indicador.

Daniela Campos, jefa técnica de Riesgos Psicosociales de la Achs, señaló que desde la pandemia no se observaba un deterioro simultáneo de esta magnitud en distintos indicadores de malestar psicológico.

El estudio utiliza instrumentos internacionales para medir problemas generales de salud mental, depresión, ansiedad, insomnio, soledad, consumo de alcohol y otros factores asociados al bienestar psicológico.

Seguridad, economía y acceso a salud entre las preocupaciones

El crimen organizado y el narcotráfico continúan entre los principales factores de estrés y alcanzan al 58,1% de los encuestados. El temor a convertirse en víctima de la delincuencia llega al 55%.

Sin embargo, ambos indicadores disminuyeron respecto de la medición anterior.

Entre las preocupaciones que más crecieron aparece el cambio climático, que alcanzó un 53,8%, seguido por los cambios sociopolíticos del país, con 52,5%.

La situación económica futura genera altos niveles de estrés en el 46,7% de los participantes.

El acceso a la salud también aparece como una fuente importante de incertidumbre. Un 49,4% manifestó preocupación ante la posibilidad de necesitar tratamientos o medicamentos y no disponer de recursos suficientes para pagarlos, mientras un 49,2% expresó temor a enfermar y no recibir una atención adecuada.

Temor a perder el empleo y preocupación por la inteligencia artificial

En el ámbito laboral, un 24,7% señaló sentir un alto nivel de estrés frente a la posibilidad de perder su trabajo, cifra que aumentó 5,3 puntos porcentuales respecto de 2025.

La medición incorporó además por primera vez preguntas relacionadas con los cambios tecnológicos.

Un 23,3% manifestó preocupación ante la posibilidad de que la automatización o la inteligencia artificial afecten su empleo o el de algún integrante de su hogar.

Las dificultades para acceder a atención

Pese al deterioro de los indicadores, solamente un 16,8% de la población consultó a algún profesional de salud mental durante los últimos 12 meses.

La cifra alcanza al 21% entre las mujeres y al 12,3% entre los hombres.

Entre quienes buscaron atención, un 72% recurrió a un psicólogo y un 35,2% recibió atención psiquiátrica. Actualmente, el 11,2% declara encontrarse bajo algún tratamiento.

Otro antecedente relevante es que el 61% de quienes presentan síntomas generales de problemas de salud mental no identifica la necesidad de solicitar ayuda profesional, proporción que el estudio estima en alrededor de 1,7 millones de personas.

Entre quienes sí reconocieron necesitar atención, pero no lograron acceder a ella, un 54,1% mencionó obstáculos como costos, dificultades para conseguir hora o falta de disponibilidad.

En contraste, entre quienes recibieron atención profesional durante el último año, un 73,8% declaró haber experimentado una mejoría y un 75,4% manifestó satisfacción con la atención recibida.

¿Qué ocurre en La Araucanía?

El Termómetro Achs-UC entrega resultados representativos de la población urbana adulta a nivel nacional, por lo que estas cifras no permiten establecer directamente cuál es la situación específica de Loncoche o de La Araucanía.

Sin embargo, el deterioro general observado a nivel país vuelve relevante revisar la capacidad de atención disponible en regiones, particularmente en atención primaria, hospitales y servicios especializados de salud mental.

El estudio muestra que el problema no se limita únicamente al aumento de los síntomas: también plantea desafíos relacionados con el acceso oportuno a profesionales, los costos de atención y la capacidad de las personas para reconocer cuándo necesitan buscar ayuda.

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