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Banco Central cambiará las monedas de $10 y $50: nuevas versiones comenzarán a circular entre octubre de 2026 y enero de 2027

El Banco Central de Chile anunció nuevas versiones de las monedas de $10 y $50, que incorporarán un núcleo de acero para hacer más eficiente y menos costoso su proceso de fabricación. Las monedas actuales seguirán siendo válidas y circularán junto a las nuevas piezas.

El Banco Central de Chile anunció este miércoles 26 de agosto de 2026 una modificación en las características físicas y en el proceso de fabricación de las monedas de $10 y $50, cambio que comenzará a verse en circulación durante los próximos meses.

De acuerdo con lo informado por el instituto emisor, las nuevas monedas serán fabricadas mediante un sistema de recubrimiento metálico sobre un núcleo de acero, tecnología que permitirá reducir la utilización de cobre y níquel y hacer más eficiente su producción.

Una de las principales características de estas nuevas piezas es que, debido a la presencia de acero en su composición, podrán ser atraídas por un imán.

La nueva moneda de $50 llegará primero

La nueva versión de la moneda de $50 comenzará a circular durante octubre de 2026.

La pieza mantendrá prácticamente el mismo diseño conocido actualmente y conservará su diámetro, aunque registrará una reducción en su peso.

La moneda pasará de aproximadamente 7 gramos a 6,5 gramos.

El Banco Central informó que este cambio forma parte de una actualización tecnológica del proceso de fabricación y no implica una modificación de su valor ni del diseño esencial que permite reconocerla.

La moneda de $10 cambiará de tamaño

En el caso de la moneda de $10, los cambios serán más notorios.

La nueva versión tendrá un peso aproximado de 3,46 gramos y su diámetro disminuirá desde los actuales 21 milímetros hasta aproximadamente 18,7 milímetros.

También pasará a contar con canto liso.

El Banco Central proyecta que esta nueva moneda comience a circular durante enero de 2027.

Pese a los cambios de tamaño y material, se mantendrán los principales elementos gráficos utilizados actualmente para permitir su identificación.

¿Qué pasará con las monedas actuales?

Uno de los puntos más importantes del anuncio es que las actuales monedas de $10 y $50 no perderán su valor.

El Banco Central señaló que no será necesario cambiarlas, entregarlas ni acudir a bancos para reemplazarlas.

Las actuales monedas continuarán teniendo curso legal y podrán circular simultáneamente con las nuevas versiones.

Esto significa que durante los próximos años será completamente normal encontrar monedas de una misma denominación con características físicas diferentes.

Las monedas de $10 y $50 tienen más de cuatro décadas de historia

El cambio anunciado en 2026 se suma a una larga evolución del sistema monetario chileno.

Chile volvió oficialmente al peso en 1975, mediante el Decreto Ley N.º 1.123, estableciendo una equivalencia de un peso por cada mil escudos.

En esa primera etapa, las denominaciones de $10 y $50 no formaban parte originalmente del conjunto principal de monedas que comenzó a circular con el regreso del peso.

De hecho, durante esos años existieron billetes de $10 y $50.

Posteriormente, el crecimiento de las denominaciones y los cambios económicos llevaron a reemplazar parte de esos billetes por monedas.

El cambio de 1981

Un momento clave ocurrió en mayo de 1981, cuando la Ley N.º 17.996 modificó la legislación monetaria y estableció formalmente monedas de $100, $50, $10, $5 y $1.

Desde entonces, las monedas de $10 y $50 comenzaron a consolidarse dentro del cono monetario chileno.

La tradicional moneda de $50 quedó vinculada a la figura de Bernardo O’Higgins, mientras que la moneda de $10 tuvo distintos diseños a través de su historia.

La antigua moneda de $10 con la figura de la Libertad

Antes de la configuración definitiva establecida en 1981, el Banco Central había fijado en 1976 características para una moneda de $10 de mayor tamaño.

Aquella pieza tenía una mujer alada rompiendo cadenas, acompañada de la palabra “Libertad” y referencias al 11 de septiembre de 1973.

Posteriormente, las características físicas y gráficas de la moneda fueron modificadas.

En 1990, el Banco Central decidió uniformar los anversos de distintas monedas y estableció que las nuevas acuñaciones de $10 incorporarían la efigie de Bernardo O’Higgins, diseño que permanece asociado a esta denominación.

No es la primera vez que las monedas cambian de tamaño

Otro antecedente relevante ocurrió en 1992.

Ese año, el Consejo del Banco Central modificó nuevamente las especificaciones de varias monedas y estableció versiones más pequeñas para las piezas de $10 y $50.

La decisión dejó expresamente establecido que las monedas anteriores continuarían siendo válidas.

Ese principio volverá a aplicarse con las nuevas monedas que comenzarán a circular entre 2026 y 2027.

En consecuencia, una moneda antigua de $10 o $50 no deja automáticamente de tener valor porque exista una nueva versión.

¿Por qué el Banco Central realiza este cambio?

El principal argumento entregado por el Banco Central apunta a la eficiencia en la fabricación.

El uso de acero recubierto permite disminuir la cantidad de metales como cobre y níquel necesarios para producir cada moneda.

Esto adquiere especial relevancia en denominaciones de bajo valor, donde el costo de producción debe mantenerse proporcional al valor monetario de la pieza.

El cambio anunciado este 26 de agosto representa, por lo tanto, una actualización tecnológica del sistema de fabricación de monedas chilenas y no una sustitución inmediata del dinero actualmente en circulación.

Fuente

Banco Central de Chile, Biblioteca del Congreso Nacional de Chile y antecedentes históricos oficiales sobre la emisión monetaria nacional.

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