Para alcanzar este objetivo, personas mayores de 60 años, preferentemente profesores/as jubilados/as, realizan apoyo escolar personalizado a niños, niñas y adolescentes de sectores vulnerables seleccionados, y con necesidades de apoyo escolar, contribuyendo al mejoramiento de sus aprendizajes y adhesión escolar.
En la entrega de apoyo socio-educativo, brindado por adultos mayores voluntarios, a niños y niñas de familias en situación de vulnerabilidad del sistema de Protección Social. Los voluntarios entregan sus conocimientos y experiencias para que los estudiantes mejoren su rendimiento escolar y refuercen su autonomía, fomentando hábitos de estudio e involucrando a sus familias en el proceso educacional. Cada voluntario desarrolla un plan de trabajo para cada niño.
Contribuir a la integración social y al fortalecimiento de una imagen positiva de las personas mayores, a través del ejercicio de nuevos roles, fomentando el respeto de sus derechos.
Adultos mayores de 60 años o más, preferentemente profesores jubilados o personas mayores con habilidades comunicacionales y capacidad para establecer relaciones intergeneracionales, las que se evalúan mediante la aplicación de una entrevista personal a cada postulante.

